SINSALAUDIO / Actualidade

POR UN PATRIMONIO SENSORIAL

15 de Outubro de 2023

Con Mónica Samões, Rosa Blanc, Concha Blanc, José María Zambrano, Miguel Requena…
Idea: Julio Gómez
Voz: Iria Vázquez
Edición: Marco Maril

28 de septiembre de 2023
Varias localizaciones: Cetona (Italia), Roma (italia), Utiel (Valencia)

Sinsalaudio | 56′ 45”| Idioma: español y portugués


«BRINCANDO: Creatividad, prácticas artísticas y juego como herramientas de transformación social» es un proyecto de investigación y cooperación entre la asociación cultural casaBranca (Portugal), CITEMA (Italia), la Universidad de ValenciaSinsalaudio (de España), financiado por el programa ERASMUS PLUS

En el marco de este proyecto, Sinsalaudio aborda diferentes estrategias de investigación en el espacio físico experimentando y modificando nuestra percepción sensorial. 

En esta oportunidad, nos aproximamos al patrimonio histórico y compartimos algunas ideas inspiradas en el arte contemporáneo. 

“Estoy sentado en una habitación diferente a la que tú estás ahora……..”  Así comienza el compositor estadounidense Alvin Lucier su obra más conocida y, también, una de las piezas más importantes del arte sonoro contemporáneo.
Alvin Lucier falleció en el 2021 y ha sido uno de los grandes compositores de la segunda mitad del siglo XX. El conjunto de su obra podría integrarse dentro del arte contemporáneo, aunque la incorporación del sonido en el arte ha tenido un recorrido lleno de obstáculos. Siempre que un museo afronta el reto de exponer Arte Sonoro debe de abordar viejos conflictos como la legitimidad estética de este tipo de instalaciones.

También es un reto organizar la comunicación y atraer a un público que, en general, le cuesta entusiasmarse con los ejercicios de escucha. En la cultura, “La escucha” no está entre las atenciones prioritarias del público y los artistas que se han aproximado al paisaje sonoro tampoco han podido contagiarnos su entusiasmo.

Buena parte de la práctica del registro sonoro reproduce el mismo “enfoque aislacionista” que la cultura visual. Esta idea la explica muy bien el investigador Bernie Krause en su libro “La gran orquesta animal”. Por desgracia, estamos colonizando una naturaleza idealizada, cada vez más sintética, desprendiéndonos de todas las sensaciones universales que durante miles de años habíamos aprendido en nuestra lenta evolución por el universo de la biofonía.

A continuación, reproducimos varios registros sonoros que han ido surgiendo de forma espontánea en el transcurso de los encuentros de este proyecto.  Son pequeños ejemplos de prácticas de escucha, que podríamos implementar de forma habitual si no fuera porque preferimos mantenernos en este estado de “aislamiento civilizado”.

Durante un paseo por la Cetona (Italia),  nos contaron la historia del pueblo y visitamos algunos de su edificios y lugares más representativos.  Uno de esos momentos fue la parada en la pequeña plaza de la Collegiata della Santissima Trinità. Nuestro anfitrión nos hablaba con orgullo como el pozo, que durante siglos abasteció a las vecinas y vecinos del pueblo, conservaba en todo el perímetro unas muescas dentadas. Una imagen, además de estética, de una gran fuerza simbólica porque estas marcas eran el resultado del rozamiento que la cadena había ocasionado en el canto de la piedra. 
Pensamos en las miles de veces que el cubo había subido y bajado retirando el agua y en todas esas cientos de historias olvidadas alrededor de este acto social tan presente en los pozos de los pueblos.
Y también reflexionamos sobre si este espacio público, que un día fue el gran centro de actividad del pueblo, debía de perpetuarse como un monumento sin voz.

Nos vino a la cabeza el hermoso ejemplo de un SUI-KIN-KU-TSU, un elemento decorativo del jardín japonés en donde las gotas de agua caen a través de un agujero y al golpear el agua almacenada producen un agradable sonido, parecido al de una campana o al instrumento musical japonés KOTO.
Inspirados en el paisaje sonoro japonés, iniciamos este juego, sin ensayar, en el que aprovechamos un texto de “Una silla en la Montaña”,  el proyecto de lecturas escenificadas desarrollado por CASABRANCA que tiene como punto de partida el libro “EL MUNDO ES REDONDO” de la escritora GERTRUDE STEIN.

Instalamos dos micrófonos: el primero dentro del pozo, suspendido a tres metros de profundidad; y el segundo, un micrófono de contacto, sobre la estructura metálica exterior.  Y este ha sido resultado:

El segundo de los ejemplos tiene que ver con la sintomatología del turista moderno, un diagnóstico que, en este caso, se representa cada día en uno de los edificios más visitados del mundo: El Panteón de Agripa en Roma.
Este templo romano, ahora conocido por Santa María Rotonda, es la cúpula de hormigón sin armar más grande del mundo. El turista se interna debajo de su cúpula de 43,44 metros de diámetro y asombrado, especula cómo es posible que una estructura de estas dimensiones y antigüedad ( casi dos mil años) todavía se mantenga en pie.

Al regreso de nuestro primer encuentro en la Cetona, pensamos que hacer una grabación sonora en el Panteón de Agripa podría ser otra forma de integrar (y homenajear) la obra que Alvin Lucier compuso en 1969.
Durante la representación de “estoy sentado en una habitación”, las frecuencias sonoras se transforman, distorsionando el sentido del discurso original hasta convertirse en un sonido ambiental. Algo parecido pasa en el interior de Santa María Rotonda. Debido a la reverberación interior de la cúpula, las conversaciones se distorsionan y los sonidos de esta gran “torre de babel” se pierden en el espacio hasta transformarse en un sonido continuo, como un mantra. Solo, si aproximamos la grabadora a la fuente, es decir, a la voz del hablante, podemos reconocer su significado.    

“I´m sitting in a room”  es una composición de música contemporánea que normalmente se representa en museos o circuitos especializados de arte contemporáneo, pero si abrimos bien los oídos nos daremos cuenta que, cada día,  también se remezcla en el Panteón de Roma y en el interior de otros edificios similares por todo el mundo.

Por último, la tercera grabación es una entrevista realizada en las cuevas subterráneas de Utiel. Durante la segunda residencia del proyecto Brincando, en esta oportunidad en Valencia, se programó una visita a su casco antiguo que alberga una extensa red de cuevas y pasadizos de gran valor patrimonial.

Casi todas las propiedades se encuentran en los sótanos de viviendas privadas y, por el momento, no hay una estrategia prevista que facilite su divulgación y su puesta en valor entre los vecinos y las vecinas. Apenas unas pocas cuevas han sido restauradas y, como en el caso que nos ocupa, sus propietarios programan visitas particulares.

A mayores de esto, y de alguna pequeña iniciativa por parte del ayuntamiento local, no hay demasiado interés en recuperar un patrimonio que podría (debería) ser declarado Patrimonio Universal de la Humanidad.        

Según se desciende a la bodega ya se percibe su magia sensorial. Por un lado, la arquitectura de este tipo de construcciones es muy singular porque la intervención en el espacio suele ser muy humilde, apenas se manifiesta en algunos elementos estructurales como los nervios y pilares. Mientras, el resto de cavidades, están realizadas horadando el subsuelo.
Sin embargo, esta tipología destaca por otros elementos que, si bien en su día tuvieron una razón, en la actualidad podríamos ver y considerar como elementos de una “escenografía performativa”, recursos técnicos teatrales esperando a ser activados de cara a un futuro en el que, ojalá, estos lugares recuperen un nuevo uso social.

El primero que nos viene a la vista son las tinajas gigantes que se van exponiendo: a veces aisladas; y otras semi enterradas entre hornacinas.  Muchas todavía permanecen intactas mientras que otras solo conservan la cara interior cóncava lo que en parte, nos revive este recurso acústico que en su día se aplicó en algunos templos para amplificar el sonido y del que ya nos hablaba Vitruvio, el arquitecto de Julio Cesar, cuando escribió sobre los secretos de los teatros griegos.

Pero, además, debido a las necesidades de ventilación y aireación por la fermentación del vino, en su día fue necesario abrir conductos hacia el exterior que en la actualidad funcionan a modo de “cámara oscura acústica”. Es decir, las cuevas operan como receptores de audio o micrófonos que amplifican el sonido exterior y los proyectan en el interior a modo de campana acústica.

La luz y el sonido no son los únicos fenómenos físicos que nos llaman la atención: también se refuerzan los olores y la densidad ambiental debido al pasado vitivinícola de las cuevas y a la temperatura del subsuelo. Todo un conjunto de matices sensoriales que estimulan los recuerdos y despierta la imaginación con  futuras intervenciones entre el arte contemporáneo y la cultura popular.

Era pues, la oportunidad, de realizar una acción simbólica y por ello pensamos en esta entrevista que, además de poner en valor el espacio, también podía aportarnos algo de luz sobre una historia que se corta a principios del siglo XX y todavía hoy, un siglo más tarde continúa en penumbra. 

A continuación podemos escuchar la grabación realizada desde la cueva de Rosario y Nicolás. Las protagonistas son Rosa Blanc y Concha Blanc, dos hermanas que nos cuentan sus recuerdos de la infancia y como, en la actualidad, gracias al trabajo de José María Zambrano Cuéllar, han conseguido rehabilitar este tesoro subterráneo.

Con estos tres ejemplos sobre el patrimonio histórico podemos hacernos una idea de cómo el  arte contemporáneo puede proporcionar información y recursos a la hora de ampliar la experiencia sensorial de un templo, una plaza o, incluso una obra de arte en un museo.

«BRINCANDO: Creatividad, prácticas artísticas y juego como herramientas de transformación social» es un proyecto de investigación y cooperación entre la asociación cultural casaBranca (Portugal), CITEMA (Italia), la Universidad de Valencia y Sinsalaudio (de España), financiado por el programa ERASMUS PLUS. 

Texto de Julio Gómez