The Woods: ¿la sorpresa del 2009?

El Festival Sinsal 2009 cierra la temporada en Santiago de Compostela el próximo día 10 con el concierto de THE WOODS, autores de uno de los discos más aclamados del 2009.

10 de decembro
/// 22.00 horas

Salón Teatro
Rúa Nova, 34. 15704, Santiago de Compostela
Teléfono: 981581111
Venda de entradas na web de CaixaGalicia ou na billeteira do Salón Teatro desde 2 h antes do comezo do concerto

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Woods: Del azar y otros demonios…

Poco a poco he dejado los prejuicios de lado. Prejuicios que quizás sólo pudo entender Harold Bloom, quien en su aclamado Canon Occidental explica (no en la música sino en la literatura) la imposibilidad de no hacer referencias a maestros y próceres al momento de obrar.

Tomando esto como constructividad pura y no como crítica, he logrado acercarme a las vertientes de las nuevas generaciones, sobre todo a la escena de muchísimos jóvenes norteamericanos que reviven día a día la deliciosa psicodelia y underground estadounidense, remontándonos, por ejemplo, al San Francisco de los 70’,

Bajo este escenario, son los chicos de Woods, sin duda, una de las promesas mas significativas del presente año. Poseen ya tres discos de estudio y es Songs of Shame (Woodsist, 2009), hasta ahora el punto más alto de su carrera. Un disco pop, lo-fi, psicodélico, folk y también de una calidez desbordante que mezcla sonidos que van desde registros autodidactas en radiograbadoras hasta (y no mas que eso) un 4 pistas. Esta metodología, según cuentan, le otorga una intimidad impagable a sus registros. (Ver Reseña del disco )

Siempre ligados a la música, manobriaban en el terreno del registro desde temprana edad. Jeremy tocaba batería en su pieza cuando era un adolescente, Jarvis tenia un pequeño sello discográfico en el colegio y Lucas grababa secretamente las conversaciones de sus amigos, dejando la grabadora en una bolsa y “olvidándose” cuando él salía de la pieza.

Remontándonos a los inicios de la banda, que nada tienen que ver con la música, Jarvis, Lucas y Jeremy, amigos de infancia, deciden vivir juntos. Cada fin de semana, sin propósito alguno además de pasar el tiempo libre, se quedaban en casa para disfrutar de buena comida y largas conversaciones. Los tres pertenecían a bandas distintas, aunque nunca habían tocado juntos. Uno de esos ociosos fines de semana tomaron sus instrumentos, comenzaron a improvisar y naturalmente decidieron dejar sus proyectos y comenzar uno en conjunto que no dejó de evolucionar y madurar hasta convertirse en lo que hoy es Woods.

Toda banda responde a influencias que funcionan al momento de crear como potentes referencias transgeneracionales. Esta, no es la excepción. Sin embargo el aporte es individual y es esto lo que configura la química de grupo que marca el paso entre la improvisación y las canciones más bien “armadas”. Jeremy personalmente declara, sin argumentos lo suficientemente sólidos, estar muy influenciado por las grandes pirámides y sus bóvedas en contacto con el cielo que bloquean el ojo del sol, atrapando serpientes que nadan bajo la arena. Una de las bandas que marco también el camino pop que decidió seguir es The Association, banda Californiana, formada en la década de los 60’, cuyas canciones destacan principalmente por sus increíbles armonías. Jarvis por su parte estuvo muy influenciado por las primeras grabaciones caseras de bandas indie rock como Sebadoh, formada por Eric Gaffney, Dj de la estación radial WOZQ, y el bajista y fundador de Dinasour Jr, Lou Barlow.

El tercer elemento de la banda es Lucas, quien toma como principal referente y motor lo que podría ser denominado como “sonido puro”, definido en palabras simples como la intención o efecto deseado a través de la realización de un sonido en un momento determinado, una suerte de “Sound of the Room”, similar a lo que hizo John Cage con su obra “4:33 segundos”. De este modo se configura Woods, y es así como logran innovar manteniendo al mismo tiempo la fidelidad al cassette y a los precarios registros caseros, que responden más bien a una irreverente declaración de principios que a falta de recursos...... +

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Crítica Super45

El sabor de la madera distorsionada y ruidosa que propone Woods en Songs of Shame los ubica de lleno en los nebulosos y poco indagados espectros del folk leído desde la baja fidelidad, dándole a ese espíritu hippie y musgoso una sensación de provocación que evoca un sonido cercano a Fleet Foxes y reunido con la amable desprolijidad y candencia cercana a Violent Femmes y Captain Memphis.

Una fórmula borrascosa y atractiva que se explaya en temas como “To clean” o “Born to lose”, y se llena de espaciosidad campestre en el derroche de psicodelia y constancia que proponen durante diez minutos en “September with Pete”. Con todo esto, la banda liderada por Jeremy Earl entrega en Songs of Shame un disco que poco tiene de circunstancial, bien facturado desde el calor de la madera encendida y con olor a hierbas de invierno, para situarse como uno de los grandes trabajos del año.