Jan Jelinek

Jan Jelinek, también conocido como Farben en el sello Playhouse y Klang , es uno de los artistas imprescindibles para entender ese movimiento que en su día se llamó Clicks And Cuts .
Desde un primer momento la trayectoria como productor de música de baile le hizo internacionalmente famoso al ser considerado como el Herbert alemán: sonidos limpios, elegantes y sensuales aplicados al Deep House que le valieron todo tipo de superlativos comentarios y el siempre merecido reconocimiento de mejor artista de "baile de salón". Muchos han sido los músicos como Steve Bug que vieron en las estructuras de Farben un futuro para la música de baile.
Entonces vino el hermanamiento con Scape , y Pole para aplicar esos recursos en el Dub y los filtros rotos del sello de Berlín. Sus discos son ejercicios concentrados de electrónica abstracta, con melodías muy orgánicas y todo un repertorio delicioso de sensaciones y sabores. Seguro que ahora son muchos los artistas que han aplicado la receta, pero es justo reconocer que él es el original. Y se nota, vaya si se nota.
Poco más de 40 personas asistieron a la cita, en la que Vademecwm nos sorprendió con unas butacas ideales para escuchar una sesión tan horizontal como ésta.
En esta ocasión el germano-checo ofreció una sesión más experimental, centrada en lo que para el próximo 2005 será su nuevo álbum.
La personalidad sonora del sello Scape, que en su día gracias al líder espiritual Pole deslumbró al mundo del "audio" por esa nueva capacidad interpretativa de los bautizados "filtros rotos", ha sido una tarjeta de identidad, pero también es en la actualidad una barrera creativa de muy complicada transición. Esta dicotomía entre el pasado y el futuro de Scape, que algunos de sus autores como el propio Jan Jelinek intentan superar, es un obstáculo que sólo los años podrán derribar.
Sobre estas pautas circuló su directo en Vademecwm .Entre dos aguas. Buscando una nueva definición del sonido, renegando de los "crujidos" analógicos y por veces sumergiéndose en las difíciles aguas del ruidismo (campo que por el momento se nos antoja superior para sus inquietudes).
El mismo Jan Jelinek nos reconoció que había intentado adaptar algunas piezas del repertorio actual y que por el momento no acaba de concretar. Así pues, algunos destellos de jazz, drones y cierta inestabilidad sonora marcaron el directo. Esperemos que en breve pueda consolidar sus ideas. Confiamos en ello.