Xiu Xiu

Decía Jamie Stewart en una entrevista que el mayor nexo de unión entre los humanos es la tragedia. Y claro, la tragedia es difícil de llevar, más cuando te persigue (múltiples desengaños amorosos, suicidio de la figura paterna, ...). Xiu Xiu (Joan Chen, 1998) es el título de la película dónde Jamie Stewart encuentra el alias para nombrar su grupo. Más allá de los paralelismos trágicos con la protagonista de la película, en la filosofía oriental podemos encontrar el acicate para explicar la actuación de Xiu Xiu.
Si en la música experimental el porqué está en la investigación y desarrollo de texturas y composiciones más o menos complejas, en Xiu Xiu la fuerza se encuentra en la inmediatez. La música simplemente está, no se dirige a ninguna parte, no necesita perderse y reinventarse para llegar a conclusiones. Aparece, golpea y se va.
Si la música de Xiu Xiu habla de la falta de amor y de deseo, de la frustración del que no sabe, no puede o no le dejan mostrar todo el amor que alberga , ¿cómo no va resultar esquizoide?. La síntesis o el reflejo de la línea argumental en los versos de Jamie Stewart bien podrían ser los alaridos de la canción ‘i broke up’ de Knife Play (Tomlab, 2002) “don´t fuck with me!, don´t fuck with me!”.

En Fabulous Muscles (5RC/Acuarela, 2004) el lirismo desgarrado, adjetivo por una vez justificado, llega más nítido, moldeado y accesible que en sus dos anteriores entregas. Llevadas al directo, canciones como ‘fabulous muscles’ de tan cercanas queman, sincerándose bajo el histrionismo de ‘i luv the valley’ a medio camino entre el Robert Smith más puro y el Connor Oberst (Bright Eyes) más desquiciado, Jamie Stewart ofrece una imagen que se hace fuerte tanto en la estridencia cabaretera ‘crank heart’ como en el hábil manejo de las luces más ténues ‘nieces pieces’.
Presencia sin pretensiones, nada teatrales, poderosos en la deformidad el dúo consigue casar piezas de puzzles diferentes que van desde la electrónica de juguete ‘clowne towne’ hasta los fraseos enloquecidos y avivados por la percusión espasmódica de los platillos rescatados de Knife Play, ‘hives’, ‘over over’ o ‘don diasco’. Viéndoles desfilar tímidamente por el escenario antes y después del concierto se concluye que la respuesta está en el interior, la procesión va por dentro. Bastante más notorios en directo que en disco, una hora que hace bueno el menos es más, Xiu Xiu soprenderán con sus disparos a los incrédulos pero resultarán creíbles, acertados y sinceros a los que sepan ver más allá de la vitriólica puesta en escena. Subrayados.

Rafa Romero